Justice for Janitors Day: 30th Anniversary

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On June 15, 1990, the Los Angeles Police Department violently attacked hundreds of janitors who were peacefully protesting their inadequate pay and unfair treatment at work. Dozens of janitors were hospitalized, and many others arrested, in what became the turning point in the Justice for Janitors campaign. The nationally televised police response – where mostly white police officers beat peaceful workers, many of whom were poor Central American immigrants – horrified the nation. The public rallied behind the janitors. With so many people coming together, we were ultimately successful in winning a strong union contract.

The impact of those brave janitors who took a stand against greedy building owners back in 1990 is still felt in our community. Portland area janitors are making tremendous strides in our wages and benefits, and our Union continues to grow as workers realize that we’re strongest when we’re united. This Justice for Janitors day, celebrating a huge victory at the Umpqua building, where wealthy building owners tried to penny-pinch by going non-union and eliminating good jobs from downtown Portland. However, just as janitors did before us, we fought back, and we won! Those union jobs are back! Meanwhile, owners at another downtown building – The Standard – are trying to pull the same sneaky move, and some of our members just lost their jobs. But, despite being in the midst of a pandemic, we will take action to hold them accountable. And we know that when we fight, we win.

Today, the American public is rising up in huge numbers in response to the murder of George Floyd by Minneapolis police. His death has reawakened the nation – and the world – to the terror that our militarized police yields over the communities it is supposed to serve and protect. While the catalyst for the Black Lives Matter protests may seem different than what the janitors did in LA 30 years ago, it’s not. There is an underlying issue that is the same: people of color and poor and working-class people in this country are treated like our lives are worth less by greedy people at the top more interested in maintaining the status quo than creating a just, equitable society. From being victims of police harassment and brutality to being the workers shoved to the frontlines of the global COVID-19 pandemic without adequate pay or safety equipment, racism and economic inequality for too long have dictated who can live safely in the United States, and who cannot.

As we learned on June 15, 1990, and as we are seeing in the streets today, the people united cannot be silenced. No matter our race, or where we are from: our collective voice is too loud. We know that we have more in common than we have differences, and we are strongest when we stand together. This Justice for Janitors day, SEIU Local 49 honors everyone who has been in the streets, or is still in the streets, demanding justice, fair treatment, and the right to live and work in dignity. Together, we can build a brighter future.

Si se puede. Yes, we can.

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El 15 de junio de 1990, el Departamento de Policía de Los Ángeles atacó violentamente a cientos de janitors que protestaban pacíficamente por su salario inadecuado y trato injusto en el trabajo. Docenas de janitors fueron hospitalizados, y muchos otros arrestados, en lo que se convirtió en el punto de inflexión en la campaña de Justicia para Janitors. La respuesta policial televisada a nivel nacional, donde la mayoría de los policías blancos golpearon a los trabajadores pacíficos, muchos de los cuales eran pobres inmigrantes centroamericanos, horrorizó a la nación. El público se reunió detrás de los janitors. Con tanta gente uniéndose, finalmente tuvimos éxito en ganar un sólido contrato sindical.

El impacto de aquellos valientes janitors que se opusieron a los codiciosos propietarios de edificios en 1990 todavía se siente en nuestra comunidad. Los janitors de Portland están avanzando tremendamente en nuestros salarios y beneficios, y nuestra unión continúa creciendo a medida que los trabajadores se dan cuenta de que somos más fuertes cuando estamos unidos. Este día de Justicia para los Janitors, estamos celebrando una gran victoria en el edificio Umpqua, donde los propietarios de edificios adinerados trataron de ganar más dinero por usar un contratista no sindical y eliminar buenos empleos del centro de Portland. Sin embargo, tal como lo hicieron los janitors antes, ¡nos defendimos y ganamos! ¡Esos trabajos sindicales están de vuelta! Mientras tanto, los propietarios de otro edificio del centro, The Standard, están tratando de hacer el mismo movimiento furtivo, y algunos de nuestros miembros acaban de perder sus empleos. Pero, a pesar de estar en medio de una pandemia, tomaremos medidas para responsabilizarlos. Y sabemos que cuando luchamos, vencemos.

Hoy, el público estadounidense está aumentando en gran número en respuesta al asesinato de George Floyd por la policía de Minneapolis. Su muerte ha despertado a la nación, y al mundo, al terror que nuestra policía militarizada arroja sobre las comunidades a las que se supone que sirve y protege. Si bien el catalizador de las protestas de Black Lives Matter puede parecer diferente de lo que hicieron los janitors en Los Ángeles hace 30 años, no lo es. Hay un problema subyacente que es el mismo: las personas de color y las personas pobres y de clase trabajadora en este país son tratadas como si nuestras vidas valen menos por las personas codiciosas en la parte superior, que son más interesadas en mantener el status quo que crear una sociedad justa y equitativa. Desde ser víctimas de hostigamiento y brutalidad policial hasta ser los trabajadores empujados a la primera línea de la pandemia mundial de COVID-19 sin un salario adecuado o equipo de seguridad, el racismo y la desigualdad económica durante demasiado tiempo han dictado quién puede vivir de manera segura en los Estados Unidos y quién no puede.

Como aprendimos el 15 de junio de 1990, y como vemos hoy en las calles, la gente unida no puede ser silenciada. No importa nuestra raza o de dónde somos: nuestra voz colectiva es demasiado alta. Sabemos que tenemos más en común que diferencias, y somos más fuertes cuando estamos juntos. Este día de Justicia para Janitors, Local 49 de SEIU honra a todos los que estuvieron en las calles o todavía están en las calles, exigiendo justicia, trato justo y el derecho a vivir y trabajar con dignidad. Juntos, podemos construir un futuro más brillante.

¡Si se puede!

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